¿Cómo crees que serán las computadoras en 2050?

¿Cómo serán las computadoras del mañana? ¿Seguiremos usando teclados y ratones o viviremos en un mundo parcialmente digital? ¡Esto es lo que creemos que está reservado para el futuro de la informática, pero comparta con nosotros sus predicciones en los comentarios!

La ley de Moore predice que el número de elementos discretos en un circuito integrado de silicio de pulgada cuadrada se duplicará cada dos años. Si bien no es exactamente una relación directa, puede interpretarse que significa que las computadoras duplicarán su capacidad de procesamiento cada dos años. Eso significa que en los años entre 2010 y 2050, el poder de procesamiento de computadoras se duplicará 20 veces si la ley de Moore es cierta.

En 2010, IBM presentó la zEnterprise 196 (z196), que contaba con un procesador capaz de funcionar a 5,2 gigahertz (GHz), el procesador más rápido disponible comercialmente en ese momento. Eso significa que el procesador z196 funcionaba a 5,2 mil millones de ciclos por segundo. Cada instrucción que ejecuta un procesador requiere un número determinado de marcas de reloj. Cuanto más reloj hace que un procesador se exprime en un segundo, más instrucciones puede completar el procesador en un período de tiempo determinado. Eso es lo que queremos decir cuando decimos que un procesador de 5,2 GHz es más rápido que un procesador de 3,2 GHz. El microchip de 5,2 GHz es capaz de ejecutar más instrucciones que el chip de 3,2 GHz en la misma cantidad de tiempo.

Si 5.2 GHz fue la velocidad máxima en 2010, ¿qué será en 2050? Suponiendo que los ingenieros pueden encontrar maneras de mantenerse al día con la ley de Moore y la velocidad del procesador en realidad se duplica cada 24 meses, para 2050 tendríamos un chip capaz de funcionar a 5,452,595 gigahertz, o casi 5,5 petahertz. Es difícil imaginar qué tipo de aplicaciones podríamos dirigir una máquina así. Los complejos problemas de cómputo, como la construcción de simulaciones virtuales del cerebro humano, pueden convertirse en una tarea relativamente simple. Algunos futuristas creen que podemos incluso crear máquinas con inteligencia mucho mayor que la nuestra. Quizás esas máquinas podrían descubrir maneras de mejorar las velocidades de procesamiento aún más rápido que los humanos. En poco tiempo, podría tener un dispositivo de autocomprobación que empuja los límites físicos de qué tan rápido las máquinas pueden procesar información.

Si bien este sueño del futuro es popular entre un cierto segmento de informáticos y futuristas, otras personas son más escépticas. Quizás la mente humana es mucho más compleja de lo que entendemos. Pensar puede involucrar algo más que mensajes electroquímicos que pasan entre las neuronas. Tal vez hay un elemento hormonal que sutilmente da forma a nuestra forma de pensar. Si ese es el caso, puede ser que la potencia computacional pura no sea suficiente para crear una máquina capaz de lo que consideramos pensamiento.

Dejando de lado el debate de la inteligencia artificial por un momento, ¿cómo podrían ser las computadoras futuristas? En realidad, podrían ser invisibles. La computación generalizada es un tipo de tecnología que incorpora computadoras en casi cualquier cosa que puedas imaginar. Los edificios, carreteras, vehículos e incluso la ropa que usa pueden tener elementos integrados en la computadora. Junto con la tecnología de redes, el mundo de 2050 puede ser uno en el que el entorno que lo rodea es parte de un sistema informático masivo.

En un mundo así, su vida digital y su vida real podrían solaparse a la perfección. Vemos indicios de este mundo en la tecnología actual. Hay cientos de aplicaciones de teléfonos inteligentes que agregan una capa digital a nuestra percepción del mundo real. Pueden ayudarlo a navegar por una ciudad extraña o descubrir un nuevo restaurante favorito escondido en alguna esquina. Estas aplicaciones aún requieren que activemos programas en dispositivos móviles y usemos esos dispositivos como una lente a través de la cual podamos ver el mundo digital. En el futuro, podemos lograr lo mismo con gafas, lentes de contacto o tal vez incluso con implantes oculares. Imagine ser capaz de mirar el mundo a través de uno de un millón de filtros diferentes, todos los cuales le proporcionan diferentes tipos de información instantáneamente.

Por otra parte, es posible que nuestro ingenio no sea suficiente para mantenerse al día con la ley de Moore después de algunas generaciones de microprocesadores más. Tal vez nuestras computadoras sean más mundanas y funcionales. Pero considerando la forma en que han transformado nuestro mundo en los últimos 50 años, estoy dispuesto a apostar que 2050 será una era digital exótica. ¿Qué piensas?

Queremos saber cuáles son sus predicciones para el futuro de la informática. ¡Comparte tus ideas en nuestra sección de comentarios!

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